09 octubre 2011

Maratón MTB Carpio de Tajo 2011

Fecha: 9 Octubre 2011
Hora salida: 10:00
Distancia: 61 kms

Lastrado por un resfriado que no me dejaba respirar bien y me “premiaba” con unas décimas de fiebre, nos dirigíamos esta vez al Maratón del Carpio de Tajo (Toledo).

61 kms de dureza creciente y sin apenas tramos técnicos pero en los que era necesario extremar la precaución para evitar “besar” el suelo.

Tras conversar con Roberto (promesa Juvenil de Bicis Pina) y recargarle de aire la suspensión de su máquina, salgo a calentar un rato con Vicente (Ciclos Florida) para ir tomando posiciones en la línea de salida junto a éste, Felipe (Karacol Sport CDE) y Carlos García (Toyota Puebla) que en más de una ocasión ha subido al pódium en esta misma prueba.
Como era de esperar, mucho nivel en esa parrilla, entre los que se encontraba un profesional del ciclismo como Héctor Guerra y que era uno de los favoritos al triunfo. Parecía que en esta ocasión, mi carrera consistiría en eso mismo, “hacer mi carrera” y tratar de “incordiar” (en el buen sentido de la palabra) a los de arriba (si es que llegaba a tales posiciones).

Pues bien, salida controlada con mucho cuidado por mi parte (para evitar choques con otros compañeros) hasta el primer tramo de tierra, en el que se alejaba un nutrido grupo de ciclistas. Consigo ir remontando posiciones a base de desarrollos largos, a sabiendas de que si me posicionaba bien, tendría oportunidad de coger un poco de aire.

Transcurridos unos 5 kms, me encuentro en el grupo de arriba. Con el pulso “loco” por el resfriado y sin mucha facilidad para respirar. La máquina Capic Elixir SLR se comporta a la perfección gracias a los últimos ajustes en ruedas y cambio trasero realizados durante la semana por mi padre (manager) y yo mismo.

A la altura del kilómetro 15 se nos presenta un tramo asfaltado y decido ponerme en cabeza del grupo de unos 10 ó 15 corredores. La intención no es protagonizar una escapada suicida, sino coger un poco de aire fresco sin los agobios del pelotón e ir en cabeza en los próximos tramos de tierra evitando así el tragar mucho polvo. Desde fuera me indican que vaya con cuidado, pues todos saben quién es quién en esta prueba.

En el “Alto de Quintanilla” (premio a la montaña) se aleja un grupo de tres (Héctor Guerra, Enrique Léblic y otro corredor), detrás vamos Carlos García (Toyota Puebla) y yo, que coronamos el “Alto” a la par.



Según pasan los kilómetros ese grupo de tres se va alejando hasta que perdemos la referencia visual, no obstante, Carlos y yo seguimos aumentando el ritmo hasta que transcurridos unos 15 ó 20 kilómetros conectamos con un corredor descolgado del grupo de cabeza (por delante ya sólo van Héctor y Enrique). Al poco tiempo conectamos visualmente con Enrique, pero Carlos tiene que parar a quitar una retama de su cambio, según me comentaba al finalizar.
Ya en solitaria 3ª posición y a la altura del kilómetro 45, enlazo con Enrique para afrontar la parte más dura del circuito por los fuertes y constantes repechos. Consigo mantener el ritmo en los dos primeros ascensos, pero voy perdiendo ritmo y aunque mantengo la referencia visual, no termino de conectar con su ritmo.


Al final GARVIA BIKE – CENTRO TIR sería 3º de la general y 3º de Máster 30, subiendo dos veces al tan codiciado cajón.




NOTA: Lo que hay dentro de la botella es aceite y no whisky.

Mencionar la buena organización y señalización de la prueba y agradecer los ánimos brindados por los allí presentes y a Yago Sardina que saco unas horas para ir a animarnos y tomar algunas instantáneas.

Y como no podía ser de otro modo, mil gracias a mi madre y padre (manager y fotógrafo) (bueno, y a Jale) que una vez más estuvieron allí para animarme, aún sabiendo de mis pocas opciones de victoria.

 
GARVÍA BIKE ©